Herramientas de Accesibilidad
Analizar una muestra de alimento puede parecer un procedimiento rutinario de laboratorio, pero para Yuly Tatiana Martínez Rueda, graduada de Bacteriología de la Universidad de Santander (UDES), detrás de cada resultado existe una responsabilidad mucho mayor: detectar riesgos, prevenir enfermedades y aportar información confiable para proteger la salud de los santandereanos.
Con 14 años de trayectoria profesional, Martínez Rueda es actualmente referente de Microbiología de Alimentos en el Laboratorio Departamental de Salud Pública de Santander. Desde allí participa en la vigilancia de los alimentos que se consumen en el departamento y en la identificación de microorganismos que podrían representar un riesgo para la población.

Fotografía: suministrada
“Mi labor como bacterióloga contribuye a la vigilancia y prevención de riesgos para la salud, especialmente mediante el análisis microbiológico de alimentos y el apoyo de eventos asociados a enfermedades transmitidas por alimentos. Me enaltece ser la referente en esa área y, de una u otra forma, dejar el nombre de la UDES en alto”, asegura.
Su camino en la Bacteriología comenzó por una inquietud que tenía clara desde joven: quería dedicar su vida profesional al área de la salud. Al conocer la oferta académica de la Universidad de Santander encontró una profesión que le permitía trabajar detrás de un diagnóstico y aportar directamente al bienestar de los pacientes.
“Siempre me gustó el área de la salud y empecé a investigar las carreras que tenía la UDES; en definitiva, me inscribí en Bacteriología por el aporte al diagnóstico clínico que damos al paciente”, recuerda.
Fotografía: suministrada
Durante su formación, las prácticas de laboratorio se convirtieron en uno de los aprendizajes que más marcaron su ejercicio profesional. En sus rotaciones clínicas comenzó a reconocer la fortaleza de la preparación recibida, particularmente en microscopía.
“Los bacteriólogos del hospital donde hacía la rotación decían que los bacteriólogos de la UDES veníamos muy preparados en microscopía”, señala.
Una preparación que posteriormente sería fundamental en su desempeño clínico para identificar bacterias como Mycobacterium tuberculosis, de gran importancia para el diagnóstico de la tuberculosis.
Pero su historia universitaria no transcurrió únicamente entre aulas y laboratorios. Durante cinco años representó a la UDES en voleibol y fue campeona nacional, una experiencia que también hizo posible parte de su formación académica mediante becas y que fortaleció una disciplina que, asegura, continúa aplicando en su vida profesional.
“Toda mi formación académica la he logrado gracias a la UDES. Parte de mi carrera profesional, especialización y maestría fueron becadas debido a que representaba y fui campeona cinco años a nivel nacional en voleibol a la UDES. Esto me formó con mucha disciplina en lo académico, pues debía cumplir con un promedio para poder competir”, destaca.
Tras graduarse, Martínez Rueda inició su trayectoria en la Secretaría de Salud de Floridablanca, en el área de Enfermedades Transmitidas por Vectores (ETV) en Salud Pública. Aunque era un campo poco abordado durante su etapa como estudiante, asumió el reto mientras continuaba su preparación con la Especialización en Gerencia en Servicios de Salud de la UDES.
Posteriormente fue coordinadora del laboratorio de la Clínica Guane durante cerca de cuatro años. Allí enfrentó uno de los momentos más complejos de sus 14 años de ejercicio profesional: la llegada de la pandemia por COVID-19.
Estuvo al frente de la toma de muestras de pacientes en un escenario marcado por la incertidumbre y el riesgo permanente de contagio.
“Fueron momentos muy difíciles donde el temor de contagiar a mis hijos siempre estuvo ahí”, recuerda.
La experiencia también reafirmó el valor de hacer correctamente cada procedimiento. Una adecuada toma de muestra mediante hisopado nasofaríngeo podía contribuir a obtener un diagnóstico certero y orientar el tratamiento de los pacientes. A pesar de estar en contacto directo con personas positivas para COVID-19, destaca que el adecuado uso de los elementos de protección personal permitió que no contrajera la enfermedad.
Hoy su escenario profesional es diferente, pero la rigurosidad continúa siendo la misma. Desde el Laboratorio Departamental de Salud Pública, su trabajo permite identificar oportunamente microorganismos que representan riesgos y determinar si los alimentos analizados cumplen con los criterios microbiológicos establecidos.
La responsabilidad va mucho más allá de entregar un resultado.
“Detrás de cada análisis hay decisiones y hasta acciones legales que se pueden tomar si un alimento o una bebida alcohólica se encuentra adulterada o en mal estado”, explica.
Por eso, realizar cada prueba con cuidado, cumplir los protocolos y garantizar la confiabilidad de los resultados son aspectos esenciales de una labor que termina teniendo incidencia sobre la salud de toda una población.
Fotografía: suministrada
A pesar de haber orientado parte de sus estudios posteriores hacia la administración y gestión de los servicios de salud, Martínez Rueda reconoce que su pasión sigue estando en el componente analítico de la Bacteriología.
“Analizar muestras y poder dar un diagnóstico o, en estos momentos, dar un concepto de la calidad e inocuidad de un alimento me encanta”, afirma.
La relación de Yuly Tatiana con la Universidad de Santander continuó después de obtener su título profesional. En la Institución adelantó también su formación posgradual, motivada por el propósito de seguir creciendo profesionalmente y complementar sus conocimientos científicos con herramientas para la administración y gestión en salud.
Uno de sus mayores logros ha sido precisamente culminar su maestría. Llegar hasta allí significó retomar unos estudios que había interrumpido y asumir simultáneamente las responsabilidades de ser mamá, esposa, bacterióloga y deportista.
“Tuve que esforzarme mucho para hoy decir con mucho honor que soy magíster de la UDES”, expresa.
Ese vínculo con su alma mater también está presente en la manera como entiende su ejercicio profesional. Para ella, cada escenario en el que participa representa una oportunidad para demostrar la preparación recibida y llevar consigo el nombre de la Universidad.
Después de 14 años de experiencia, su mensaje para quienes hoy se preparan para ejercer la misma profesión parte de una realidad que conoce bien: buena parte del trabajo de un bacteriólogo sucede lejos de la mirada de los pacientes y de la comunidad, pero sus resultados pueden ser determinantes.
“Nuestro trabajo muchas veces no es visible, pero es fundamental para detectar riesgos, prevenir enfermedades y apoyar decisiones que protegen a la población”, afirma.
Y si pudiera regresar a sus primeros años en la Universidad y encontrarse con aquella estudiante que dividía sus días entre laboratorios, clases y entrenamientos de voleibol, tendría un mensaje sencillo para ella:
“Todas las noches en vela que estás pasando y que vas a tener en toda tu carrera van a valer la pena, porque te formarás y serás una excelente bacterióloga”.
Hoy, esa estudiante es una graduada UDES que desde la Bacteriología contribuye a la vigilancia y protección de la salud pública de Santander, manteniendo como principios la disciplina, la rigurosidad científica y el compromiso que comenzaron a fortalecerse durante sus años en la Universidad.
Bucaramanga
Oficina Graduados
Tel. (+57) (607) 6516500
Ext. 1289 - 1288
Calle 70 # 55-210 Campus Lagos del Cacique
Segundo piso Bloque Motilón
Universidad de Santander UDES. Vigilada Mineducación.
Resolución otorgada por el Ministerio de Educación Nacional: No. 6216 del 22 de diciembre de 2005 / Personería Jurídica 810 de 12/03/96.
Institución sujeta a inspección y vigilancia por el Ministerio de Educación Nacional. Resolución 12220 de 2016.
Notificaciones administrativas y judiciales:
Copyright © 2021 - Todos los derechos reservados