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El programa de Administración de Negocios Internacionales (ANI) de la Universidad de Santander llevó a cabo una jornada conmemorativa en el marco del Día del Profesor, una actividad organizada por estudiantes del Programa junto con la dirección académica, orientada al reconocimiento de la labor que realizan los profesores dentro de los procesos de formación universitaria.
La actividad fue liderada por los estudiantes del Programa, encabezados por el representante estudiantil Oto Esteban Rincón, y contó con el acompañamiento del director Ricardo Alonso Galván y de la coordinadora académica Katherine Martínez, quienes participaron en la organización y desarrollo de la jornada. El encuentro reunió a profesores y estudiantes en un espacio destinado al reconocimiento académico y humano de los profesores vinculados al programa de Administración de Negocios Internacionales.
Durante la jornada se desarrollaron diferentes actividades orientadas a expresar agradecimiento a los profesores por su participación en los procesos de enseñanza, acompañamiento estudiantil y orientación académica dentro de la formación profesional de los estudiantes.
Como parte de la programación, los estudiantes prepararon un video conmemorativo dirigido a los profesores del Programa, en el que compartieron mensajes relacionados con la experiencia académica y el papel que cumplen los profesores dentro de su proceso universitario. Asimismo, se realizó la entrega de detalles personalizados a cada uno como muestra de reconocimiento por su trabajo y compromiso dentro de las actividades académicas desarrolladas en el Programa.
El evento también incluyó un espacio de integración liderado por la psicóloga Nathaly Parra, quien dirigió una actividad enfocada en trabajo en equipo e interacción grupal entre estudiantes y profesores. La dinámica permitió generar un escenario participativo en el que los asistentes desarrollaron ejercicios orientados a la comunicación, la interacción y el análisis conjunto de experiencias relacionadas con el entorno académico.
Durante el encuentro, estudiantes y profesores compartieron experiencias relacionadas con la vida universitaria, los procesos académicos y las dinámicas que se desarrollan dentro del programa de Administración de Negocios Internacionales, permitiendo reconocer el trabajo de los profesores dentro de la formación integral de los estudiantes y visibilizar el impacto de su acompañamiento en los procesos académicos y personales de la comunidad estudiantil.
La programación incluyó también espacios de reflexión alrededor del papel de la educación y de la importancia del trabajo docente dentro de los procesos universitarios.
Con esta actividad, el programa de Administración de Negocios Internacionales conmemoró el Día del Profesor mediante una jornada centrada en el reconocimiento y la participación conjunta de estudiantes, profesores y directivos académicos dentro de un espacio institucional de integración universitaria.
La XIII edición de ExpoBichos reunió a estudiantes del programa de Bacteriología y Laboratorio Clínico de la Universidad de Santander (UDES), campus Bucaramanga, en una jornada académica y creativa que convirtió microorganismos emergentes en protagonistas de una pasarela inspirada en el arte, la investigación y la divulgación científica.
La actividad, que se realiza anualmente durante el primer semestre académico, nació hace 13 años como una propuesta orientada a acercar el conocimiento microbiológico a la comunidad universitaria mediante metodologías diferentes a las tradicionales. Desde entonces, el evento se ha consolidado como un espacio que integra ciencia, creatividad y trabajo colaborativo para fortalecer el aprendizaje de los estudiantes.

En esta edición, la temática invitó a los participantes a sumergirse en “la pasarela del mundo microbiano”, una propuesta que consistió en diseñar y elaborar trajes de alta costura utilizando materiales reciclados para representar bacterias, virus, hongos y parásitos emergentes o poco conocidos.
Cada grupo debía investigar las características del microorganismo seleccionado, su morfología, mecanismos de patogenicidad y las enfermedades asociadas, para luego traducir esa información científica en una propuesta visual presentada en una pasarela diseñada por los propios estudiantes.
La iniciativa permitió que conceptos propios de la microbiología y el laboratorio clínico fueran explicados de manera didáctica, lúdica y participativa, facilitando la apropiación del conocimiento desde escenarios diferentes al aula convencional. ExpoBichos surgió como una estrategia para visibilizar de manera accesible los microorganismos que ocasionan infecciones y enfermedades en humanos, y que hacen parte del ejercicio profesional cotidiano de bacteriólogos y laboratoristas clínicos.
A lo largo de sus diferentes versiones, el evento ha incorporado múltiples metodologías pedagógicas y artísticas. Entre ellas se encuentran obras de teatro, dramatizaciones, composiciones musicales, carreras de observación, elaboración de maquetas y otras actividades orientadas a fortalecer el aprendizaje mediante experiencias creativas.
En esta edición participaron 138 estudiantes de primero a octavo semestre del programa académico. Los estudiantes de noveno y décimo semestre no hicieron parte de la actividad debido a que actualmente realizan prácticas clínicas y complementarias en diferentes instituciones de salud dentro y fuera de la ciudad.

Uno de los aspectos que más llamó la atención durante la jornada fue el trabajo investigativo desarrollado por los estudiantes, especialmente porque los microorganismos seleccionados correspondían a agentes emergentes o poco conocidos.
La creatividad en la elaboración de los vestuarios, el uso de materiales reciclables y la puesta en escena también fueron destacados por docentes y asistentes, quienes resaltaron la capacidad de los participantes para transformar conceptos científicos complejos en propuestas visuales comprensibles para toda la comunidad universitaria. Además de fortalecer competencias académicas e investigativas, la actividad permitió potenciar habilidades blandas como el trabajo en equipo, la comunicación, la creatividad, la colaboración y la resolución de problemas, aspectos considerados fundamentales en la formación integral de los futuros profesionales del área de la salud.
Los profesores vinculados al evento acompañaron el proceso investigativo y orientaron a los estudiantes en el desarrollo conceptual de cada propuesta. Asimismo, la evaluación estuvo a cargo de jurados externos conformados por graduados, artistas, profesores de humanidades y profesionales invitados, quienes analizaron los trabajos desde diferentes perspectivas académicas y creativas. Este tipo de estrategias genera un impacto significativo en la formación estudiantil porque permite que los participantes exploren temas propios de su profesión desde experiencias dinámicas y memorables, favoreciendo una comprensión más cercana de los microorganismos y de las enfermedades asociadas a ellos. Asimismo, destacaron que ExpoBichos contribuye a fortalecer la cultura de prevención y promoción de la salud, ya que durante las presentaciones también se socializan mecanismos de transmisión, formas de infección y medidas preventivas frente a diferentes agentes patógenos.
El propósito de la XIII versión es continuar fortaleciendo ExpoBichos mediante nuevas metodologías innovadoras que permitan seguir acercando la microbiología y la investigación científica a la comunidad universitaria de manera creativa y participativa.
Por: Edwin Solano
Sentir cómo el suelo vibra bajo los pies es una experiencia que puede generar miedo e incertidumbre. A veces el movimiento es leve y casi imperceptible; en otras ocasiones, obliga a evacuar edificios y detener actividades. Aunque los sismos suelen relacionarse con emergencias y desastres, en realidad son fenómenos naturales que hacen parte del funcionamiento de la Tierra.
El planeta no es una estructura rígida ni completamente estable. La superficie terrestre está dividida en grandes fragmentos llamados placas tectónicas, las cuales se desplazan lentamente de manera constante. Aunque ese movimiento es casi imperceptible para las personas, es el responsable de la formación de montañas, volcanes y terremotos.
En muchas regiones del mundo, estas placas chocan, se separan o se deslizan lateralmente. Durante ese proceso, la energía se acumula en las rocas durante años hasta que la presión supera su resistencia y ocurre una ruptura repentina. Esa liberación de energía genera vibraciones que se propagan en todas las direcciones: eso es un sismo.
Gran parte de la actividad sísmica mundial ocurre en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona que concentra terremotos y volcanes debido a la intensa interacción entre placas tectónicas. Varios países de América Latina, incluido Colombia, se encuentran dentro de esta región geológicamente activa.

Aunque muchas veces se habla del “epicentro” como el lugar donde ocurre el terremoto, el origen real está bajo la superficie terrestre. El punto donde inicia la ruptura se llama hipocentro, mientras que el epicentro corresponde al punto ubicado directamente sobre él en la superficie.
La profundidad del sismo influye en cómo se percibe. Los eventos superficiales suelen sentirse con mayor intensidad y generar más daños cerca del epicentro, mientras que los sismos profundos pueden percibirse en áreas más amplias, aunque con menor fuerza.
La mayoría de los terremotos ocurre en zonas conocidas como fallas geológicas, fracturas en la corteza terrestre donde grandes bloques de roca se desplazan entre sí. Aunque durante largos periodos estas fallas pueden permanecer aparentemente estables, la tensión interna continúa acumulándose hasta liberarse repentinamente.
Cuando ocurre esa liberación de energía, las vibraciones viajan en forma de ondas sísmicas. Algunas llegan primero y producen movimientos breves, mientras que otras generan oscilaciones más intensas y prolongadas, responsables de gran parte de los daños estructurales.
Después de un sismo, suele hablarse de magnitud e intensidad, dos conceptos que no significan lo mismo.
La magnitud mide la cantidad de energía liberada durante el terremoto. Es un valor único para cada evento y tradicionalmente se ha asociado con la escala desarrollada por Charles F. Richter.
La intensidad, en cambio, describe cómo se sintió el sismo y qué efectos produjo en un lugar específico. Para ello se utiliza frecuentemente la escala propuesta por Giuseppe Mercalli. Un mismo terremoto puede tener distintas intensidades dependiendo de la distancia al epicentro, el tipo de suelo y las características de las construcciones.
Precisamente, el tipo de terreno influye considerablemente en la forma en que se percibe un sismo. Los suelos blandos pueden amplificar las ondas sísmicas y prolongar el movimiento, mientras que las zonas rocosas suelen experimentar menor amplificación. Por esta razón, en una misma ciudad algunos sectores pueden registrar mayores daños que otros, incluso durante el mismo evento.
Los observatorios sismológicos monitorean constantemente estos fenómenos mediante instrumentos especializados llamados sismógrafos. Gracias a estos registros es posible calcular magnitud, profundidad y ubicación de los terremotos, además de fortalecer investigaciones y sistemas de prevención.
Aunque los sismos no pueden evitarse, comprender cómo ocurren permite fortalecer la cultura de prevención y reducir riesgos. La información científica y la educación son herramientas fundamentales para que las comunidades puedan prepararse y responder mejor ante futuros eventos sísmicos.
La Tierra continuará moviéndose como parte de su dinámica natural. Lo que sí puede cambiar es la manera en que las sociedades entienden estos fenómenos y se preparan para convivir con ellos de forma más segura y responsable.
Por: Edwin Solano
El Departamento de Matemáticas de la Universidad realizó el pasado 14 de mayo la jornada académica EXPOFIS 26A en el primer piso del edificio Motilón, una actividad orientada a la divulgación de proyectos desarrollados por estudiantes de diferentes programas académicos que cursan las asignaturas de Física Eléctrica, Física Mecánica y Biofísica.
La jornada reunió propuestas construidas durante el semestre como parte de los procesos académicos y permitió presentar aplicaciones prácticas de conceptos científicos mediante prototipos, simulaciones y desarrollos interdisciplinarios relacionados con distintas áreas del conocimiento.
En la actividad participaron estudiantes de varios programas académicos, quienes socializaron proyectos elaborados a partir de ejercicios de análisis, experimentación y aplicación de principios físicos en contextos asociados a sus campos de formación.

Los asistentes recorrieron los espacios de exposición instalados en el edificio Motilón y conocieron directamente el funcionamiento de los proyectos, así como los procesos metodológicos utilizados para su diseño y ejecución. Entre las iniciativas presentadas se incluyeron propuestas relacionadas con fenómenos físicos, automatización, medición, simulación y aplicaciones tecnológicas desarrolladas a partir de los contenidos abordados en las asignaturas de física.
Uno de los componentes con mayor presencia durante la jornada fue la utilización de herramientas tecnológicas como ARDUINO en varios de los trabajos expuestos. Esta integración permitió que los estudiantes aplicaran conocimientos relacionados con circuitos, sensores, programación y análisis de variables físicas dentro de proyectos orientados a resolver situaciones específicas de sus áreas académicas.

Según el Departamento de Matemáticas, la incorporación de este tipo de tecnologías en los ejercicios académicos busca generar experiencias de aprendizaje donde los estudiantes relacionen la teoría científica con aplicaciones prácticas y procesos de innovación.
La jornada también permitió evidenciar cómo las asignaturas de física se articulan con otras disciplinas mediante proyectos que involucran elementos de ingeniería, automatización, salud, electrónica y análisis experimental.
Durante la exposición, cada grupo presentó los fundamentos teóricos de sus propuestas, explicó los procedimientos utilizados durante el desarrollo de los proyectos y describió las aplicaciones de los prototipos elaborados. Además de la socialización técnica de los trabajos, EXPOFIS 26A generó espacios de interacción entre estudiantes y profesores de diferentes programas, quienes intercambiaron preguntas y observaciones sobre el funcionamiento de los proyectos y los procesos de construcción desarrollados durante el semestre. Este tipo de jornadas permite que los estudiantes desarrollen competencias relacionadas con investigación, análisis de datos, solución de problemas, comunicación académica y trabajo colaborativo.

Desde el Departamento de Matemáticas indicaron que EXPOFIS forma parte de las estrategias académicas implementadas para promover escenarios de apropiación de la ciencia y la tecnología dentro de la formación universitaria. También señalaron que la actividad busca generar espacios donde los estudiantes puedan comunicar procesos y resultados académicos a otros miembros de la comunidad universitaria, favoreciendo la divulgación de experiencias desarrolladas en las asignaturas de ciencias básicas.
La jornada, que contó con la participación de estudiantes, profesores y miembros de la comunidad universitaria, permitió visibilizar proyectos interdisciplinarios desarrollados a partir de la integración de conocimientos en física, electrónica, programación y análisis experimental, dentro de escenarios académicos orientados a la aplicación práctica de la ciencia y la tecnología.
Por: Edwin Solano
El programa de Mercadeo y Publicidad de la Universidad de Santander (UDES), en articulación con las Unidades Tecnológicas de Santander (UTS) y Asociación de Programas de Mercadeo (ASPROMER) Caribe Oriente, realizó el foro ‘Arquitectura del Consumo: Datos, Cerebro y Mercado’, un espacio académico orientado al análisis de las transformaciones que viven actualmente el mercadeo y la publicidad a partir del uso de datos, la analítica y el neuromarketing.
El encuentro, desarrollado en modalidad híbrida en el Auditorio Mayor UDES, reunió a estudiantes, profesores, graduados y expertos nacionales e internacionales alrededor de conferencias y espacios de conversación enfocados en la toma de decisiones informadas y el impacto de los datos en los procesos de consumo y comunicación estratégica.
Fotografía: María Fernanda Suárez
De acuerdo con el director del programa de Mercadeo y Publicidad UDES, Oscar Mauricio Niño Gómez, este tipo de escenarios buscan actualizar los conocimientos de los estudiantes frente a temas transversales que hoy orientan las dinámicas del mercado y la publicidad.
“Hoy hablamos de decisiones informadas, y eso implica comprender cómo los datos se transforman en información relevante para la toma de decisiones”, explicó.
Fotografía: María Fernanda Suárez
La agenda académica incluyó las siguientes conferencias y espacios de análisis:
Fotografía: María Fernanda Suárez
El foro también incluyó el conversatorio ‘Distopía de los datos’, liderado por el profesor Harold Rivera y acompañado por la graduada Alejandra Silva Peñuela, de la agencia VML, quien actualmente se desempeña como General Account Director para Coca-Cola, y por el director de Planeación Institucional, Miguel Oswaldo Pérez Pulido.
Fotografía: María Fernanda Suárez
El espacio permitió analizar, desde perspectivas empresariales y académicas, cómo el uso de la información influye en las decisiones de consumo, la comunicación de las marcas y los desafíos relacionados con la ética, la privacidad y el manejo responsable de los datos en la era digital.
Fotografía: María Fernanda Suárez
Para el director del programa, la participación activa en asociaciones académicas como ASPROMER permite generar alianzas estratégicas, fortalecer redes de cooperación y abrir nuevas oportunidades de movilidad e intercambio para estudiantes y profesores.
En este sentido, destacó que estos espacios han permitido consolidar proyectos conjuntos con otras instituciones de educación superior y avanzar en nuevas oportunidades de intercambio académico para estudiantes del programa.
Por: María Fernanda Suárez Sánchez
Cada vez que ocurre un sismo, una de las preguntas más frecuentes entre la comunidad es por qué algunas edificaciones permanecen en pie mientras otras presentan daños importantes o incluso colapsan. Aunque muchas veces este comportamiento suele atribuirse a la “suerte”, especialistas señalan que la verdadera explicación se encuentra en la ingeniería y en la forma en que las estructuras fueron diseñadas y construidas.
La ingeniería sísmica es la disciplina encargada de estudiar cómo deben comportarse las edificaciones frente al movimiento del suelo generado por un terremoto. Su objetivo principal no es evitar completamente el movimiento de las estructuras, sino garantizar que puedan deformarse de manera controlada sin perder estabilidad ni comprometer la vida de las personas. De acuerdo con expertos en el área, un edificio correctamente diseñado no está pensado para permanecer rígido durante un sismo. Por el contrario, debe ser capaz de responder al movimiento del terreno, disipar energía y soportar deformaciones sin colapsar.
El desempeño de una estructura durante un evento sísmico depende de diferentes factores. Uno de los más importantes es la calidad del diseño estructural, ya que las edificaciones ubicadas en zonas sísmicas deben calcularse no solo para soportar cargas verticales, sino también fuerzas horizontales generadas por el movimiento del terreno. A esto se suma el uso adecuado de materiales como concreto reforzado y acero estructural, los cuales deben cumplir especificaciones técnicas precisas. Sin embargo, especialistas advierten que no basta con utilizar materiales resistentes: también es indispensable que sean correctamente diseñados, instalados y supervisados durante el proceso constructivo. Otro aspecto determinante es la configuración de la estructura. Edificios con formas irregulares, cambios bruscos de rigidez o pisos blandos pueden presentar un comportamiento desfavorable frente a un terremoto, aumentando el riesgo de daños severos. Asimismo, la calidad constructiva juega un papel fundamental. Incluso un diseño técnicamente correcto puede fallar si durante la construcción no se respetan planos, especificaciones o detalles estructurales. En muchos casos, la diferencia entre daños reparables y un colapso total está relacionada con errores de ejecución en obra.
Uno de los conceptos centrales de la ingeniería sísmica es el diseño sismo-resistente. Este enfoque parte de una premisa técnica y económica: no es viable diseñar todas las edificaciones para permanecer completamente intactas frente a cualquier terremoto posible. Lo que sí resulta obligatorio es garantizar que las estructuras no colapsen y protejan la vida humana. Por esta razón, las edificaciones modernas se diseñan para cumplir distintos niveles de desempeño. En eventos leves deben permanecer operativas; en sismos moderados se espera que presenten daños limitados; y ante terremotos severos, aunque puedan sufrir afectaciones importantes, deben conservar estabilidad estructural suficiente para evitar pérdidas humanas.
La aplicación de estos criterios está respaldada por normas técnicas que regulan el diseño y la construcción de edificaciones. En Colombia, el principal marco normativo es la Ley 400 de 1997, la cual establece la obligatoriedad de cumplir requisitos de resistencia sísmica en las construcciones. A partir de esta ley se desarrolló el Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente, conocido como NSR-10, documento técnico que define los criterios para calcular fuerzas sísmicas, especificar materiales, seleccionar sistemas estructurales y establecer los detalles constructivos mínimos requeridos. Especialistas destacan que estas normas no son arbitrarias. Por el contrario, representan décadas de investigación científica, análisis de terremotos históricos y evaluación de fallas estructurales ocurridas en diferentes países. Cada evento sísmico significativo aporta información que posteriormente es incorporada en actualizaciones técnicas y reglamentarias.
Dentro de los fenómenos estudiados por la ingeniería sísmica también se encuentra la resonancia estructural, un concepto clave para entender por qué algunas edificaciones experimentan movimientos más intensos que otras durante un terremoto. Toda estructura posee una frecuencia natural de vibración. Cuando las ondas sísmicas coinciden con esa frecuencia, el movimiento puede amplificarse considerablemente. El fenómeno suele compararse con un columpio: si los impulsos se realizan con el ritmo adecuado, el movimiento aumenta progresivamente. En el caso de los edificios, esta coincidencia entre el movimiento sísmico y la frecuencia estructural puede generar mayores deformaciones y daños. Por ello, el diseño sismo-resistente busca evitar configuraciones que favorezcan amplificaciones peligrosas. Además de las características de las edificaciones, la percepción de un sismo también depende de variables asociadas al propio evento. Factores como magnitud, profundidad, distancia al epicentro y tipo de suelo influyen directamente en la intensidad con la que el movimiento es percibido por la población.
Cuando ocurre un evento sísmico, los observatorios registran el movimiento mediante instrumentos especializados que generan gráficas conocidas como sismogramas. En estos registros se identifican las primeras ondas, el incremento progresivo de la vibración, el punto de máxima intensidad y la disminución gradual del movimiento. Aunque para muchas personas estas gráficas pueden parecer líneas irregulares sin significado, contienen información fundamental para analizar la energía liberada, la duración del evento y el comportamiento del terreno.
La información recopilada por los observatorios alimenta investigaciones científicas y estudios de ingeniería que posteriormente permiten actualizar modelos de cálculo y fortalecer los reglamentos de construcción. De esta manera, la relación entre ciencia e ingeniería se convierte en un proceso continuo orientado a reducir riesgos y mejorar la seguridad de las comunidades.
Especialistas coinciden en que la ingeniería sísmica no debe entenderse como un tema exclusivo de expertos o académicos. Su aplicación tiene impacto directo en viviendas, hospitales, colegios, puentes y demás infraestructuras utilizadas diariamente por la población.
Aunque los terremotos seguirán ocurriendo como parte de la dinámica natural de la Tierra, la ingeniería ha demostrado que es posible reducir sus consecuencias mediante diseño responsable, regulación técnica y construcción adecuada. Comprender conceptos como diseño sismo-resistente, resonancia estructural y normativas como la Ley 400 de 1997 y la NSR-10 permite reconocer la importancia de construir con criterios técnicos orientados a proteger la vida humana y fortalecer la resiliencia de las ciudades frente a futuras emergencias.
Por: Edwin Solano
La estudiante Ana María Torres, practicante del programa de Microbiología Industrial de la Universidad de Santander (UDES), desarrolla su práctica profesional en el laboratorio de clonación de Cenipalma, ubicado en Piedecuesta, Santander, donde participa en proyectos enfocados en el fortalecimiento de procesos biotecnológicos aplicados al cultivo de palma de aceite.
Durante su proceso formativo en la entidad, la estudiante ha trabajado en el desarrollo y estandarización de protocolos orientados a optimizar procedimientos relacionados con la propagación y crecimiento de este cultivo, con el propósito de contribuir a la reducción de tiempos en diferentes etapas de producción.
Entre las actividades que adelanta se encuentra la estandarización de un protocolo para mejoramiento genético de palma de aceite, así como la capacitación del personal del laboratorio con base en los procedimientos establecidos dentro de la investigación. Además, participa en estudios relacionados con el aislamiento, manejo y evaluación de protoplastos vegetales, cultivo de tejidos y análisis de condiciones experimentales dirigidas a mejorar la eficiencia de sistemas in vitro.

Su trabajo también incluye apoyo en procesos de biología molecular mediante técnicas como extracción y cuantificación de ADN, PCR convencional y PCR en tiempo real (qPCR), herramientas utilizadas para análisis, diagnóstico y seguimiento molecular dentro de los proyectos desarrollados por el laboratorio.

Uno de los principales retos que ha enfrentado durante esta experiencia ha sido el proceso de capacitación al personal vinculado a las actividades del laboratorio. Según explicó, esta labor le ha permitido fortalecer no solo sus conocimientos técnicos, sino también habilidades relacionadas con la comunicación, la enseñanza y el trabajo colaborativo.
“Esta experiencia me ha permitido compartir de manera clara y detallada los procedimientos y fundamentos de los procesos realizados en el laboratorio, asegurando que cada persona comprenda adecuadamente las metodologías, técnicas y objetivos del proyecto”, señaló.
En cuanto a los aportes realizados durante su práctica, destacó el avance en la estandarización de un protocolo para el aislamiento de protoplastos a partir de palma de aceite, orientado a optimizar las condiciones del proceso y mejorar la viabilidad y rendimiento celular. Este trabajo, indicó, fortalece los procesos biotecnológicos desarrollados dentro del laboratorio.
Torres aseguró que las competencias adquiridas durante su formación académica en la UDES han sido fundamentales para su desempeño profesional, especialmente en áreas como biología molecular, microbiología y trabajo de laboratorio. Asimismo, resaltó la importancia de la formación investigativa recibida durante la carrera, la cual le ha permitido interpretar resultados, consultar literatura científica y comprender con mayor profundidad los procesos biotecnológicos implementados en la empresa.
De igual manera, señaló que el proyecto de grado desarrollado durante su etapa universitaria contribuyó significativamente a su preparación para el entorno laboral, al fortalecer capacidades relacionadas con la toma de decisiones, la resolución de problemas y la autonomía en procesos de investigación.
“La experiencia universitaria también fortaleció habilidades de comunicación, adaptación y trabajo en equipo, aspectos que han facilitado mi integración al ambiente laboral y mi participación en los objetivos del laboratorio”, afirmó.
Sobre la relación entre la academia y el sector productivo, la estudiante destacó el enfoque práctico y experimental del programa académico, el cual permite aplicar conocimientos teóricos en escenarios reales mediante laboratorios, investigaciones y proyectos vinculados con las necesidades del sector.
Desde su experiencia, considera que los practicantes UDES aportan a los procesos de innovación empresarial gracias a la formación técnica y científica adquirida durante la carrera. En ese sentido, explicó que los estudiantes llegan a las organizaciones con capacidades para integrarse a procesos de investigación, análisis y laboratorio, además de proponer metodologías orientadas a optimizar procedimientos.

En el ámbito personal y profesional, la práctica le ha permitido fortalecer conocimientos en biología molecular, cultivo de tejidos y procesos biotecnológicos aplicados a palma de aceite. También ha contribuido al desarrollo de habilidades relacionadas con la organización, la autonomía, la adaptación y el trabajo en equipo.
Como parte de sus proyecciones, Ana María Torres manifestó su interés en continuar su formación académica mediante estudios de maestría enfocados en ciencias farmacéuticas, biotecnología e investigación. Además, espera seguir vinculada a proyectos científicos y de desarrollo tecnológico que le permitan ampliar su experiencia en laboratorio y procesos biotecnológicos.
Finalmente, envió un mensaje a los estudiantes UDES próximos a iniciar su práctica profesional, invitándolos a asumir esta etapa con compromiso, disciplina y disposición de aprendizaje.
“Es importante disfrutar lo que se hace y mantener una buena relación con el equipo de trabajo, porque eso facilita el aprendizaje y hace que la práctica sea una experiencia enriquecedora tanto a nivel personal como profesional”, concluyó.
Por: Edwin Solano
La Universidad de Santander (UDES) celebró el Día del Médico Veterinario 2026 con una amplia programación académica orientada al fortalecimiento profesional de estudiantes y profesores, además de un emotivo acto de reconocimiento y un homenaje póstumo al profesor Wilson Francisco Díaz Pinzón, recordado por su vocación, calidad humana y legado académico.
Albeiro Patiño, decano de la Facultad de Ciencias Agrícolas y Veterinarias y director del programa de Medicina Veterinaria destacó el papel estratégico de la profesión frente a los desafíos globales en salud pública, sostenibilidad ambiental y seguridad alimentaria.
Fotografía: Juliana Peña
“Hablar hoy del médico veterinario es hablar del futuro de la humanidad. Hoy comprendemos que no puede existir salud humana sin salud animal, y que ninguna de ellas es posible sin ecosistemas sanos”, afirmó.
Asimismo, resaltó el enfoque de “Una Salud” como una visión científica y ética que integra la salud humana, animal y ambiental, e invitó a los estudiantes a prepararse para los nuevos retos de la profesión, marcados por la investigación, la biotecnología, la inteligencia artificial y la epidemiología predictiva.
Durante la ceremonia se realizó la proyección de un video conmemorativo en memoria del profesor Wilson Francisco Díaz Pinzón, seguido de la entrega de un reconocimiento póstumo como acto simbólico de gratitud y exaltación a su legado.
El reconocimiento fue entregado por el profesor Diego Andrés Goyeneche, quien lo hizo en representación del programa, y fue recibido por su hija, Angélica Díaz, en nombre de la familia del profesor Wilson Díaz.
Fotografía: Juliana Peña
En este espacio, ella compartió unas palabras de agradecimiento en medio de un acto cargado de emotividad.
En su intervención, el profesor Goyeneche recordó el impacto humano y académico del profesor Wilson Díaz, destacando su calidad humana, su cercanía con la comunidad universitaria y su visión integral de la profesión.
“Hablar de Wilson es hablar de vocación pura. Sus clases ya no eran solo de Parasitología; eran lecciones sobre cómo vivir en este mundo y respetar la integridad humana”, expresó el profesor.
Fotografía: Juliana Peña
Asimismo, resaltó el acompañamiento recibido por parte de la comunidad académica y el legado personal y profesional que dejó en colegas, estudiantes y su familia. Finalmente, la Universidad de Santander exaltó el desempeño académico y humano de los estudiantes destacados del programa de Medicina Veterinaria:
Fotografía: Juliana Peña
La celebración del Día del Médico Veterinario también incluyó una nutrida agenda académica que contó con la participación de conferencistas nacionales e internacionales, así como representantes de sectores productivos y de la industria veterinaria, con espacios simultáneos de formación en pequeños animales, producción sostenible, aves, oncología, nutrición y fauna silvestre.
En total se desarrollaron 12 conferencias técnicas, además del 8° Workshop liderado por el profesor Diego Goyeneche, y un espacio especializado en medicina de fauna silvestre orientado por Laura Valentina García Pachón, médica veterinaria y coordinadora de bienestar de Bioparque.
Fotografía: Juliana Peña
Asimismo, la Universidad de Santander exaltó el desempeño académico y científico de estudiantes destacados del programa de Medicina Veterinaria, incluyendo reconocimientos por promedio académico y por la presentación de trabajos de investigación en modalidad póster.
La Universidad de Santander (UDES) desarrolló el XII Simposio Internacional de Actualización en Bacteriología: Diagnóstico hematológico, actualización y retos, un espacio académico orientado al fortalecimiento de la formación científica y técnica de estudiantes, profesores, graduados y profesionales del área de la salud.
Fotografía:David Villamil
El encuentro, realizado en modalidad presencial con una duración de 16 horas, reunió a más de 200 asistentes entre estudiantes del programa de Bacteriología y Laboratorio Clínico de todos los semestres, además de profesionales y expertos nacionales e internacionales vinculados al sector salud.
Esta iniciativa nació como parte del compromiso de la Universidad de Santander con la educación continua y la actualización permanente de los profesionales del laboratorio clínico, respondiendo a la necesidad de fortalecer conocimientos frente a los constantes cambios científicos y tecnológicos relacionados con el diagnóstico hematológico y la atención en salud.
Durante el simposio se desarrollaron conferencias magistrales, talleres científicos y espacios de investigación institucional que permitieron promover el intercambio de experiencias, la discusión académica y la actualización en diferentes áreas relacionadas con la hematología y el laboratorio clínico.
Fotografía:David Villamil
La programación académica estuvo enfocada en temas de alta relevancia científica como inmunotrombosis y hemostasia, secuenciación de nueva generación (NGS), clasificación de anemias, síndrome antifosfolipídico, leucemias, genética molecular y estrategias diagnósticas integradas en hematología.
Uno de los aspectos más destacados del evento fue la participación de conferencistas internacionales provenientes de Argentina, entre ellas la Dra. María Lourdes Herrera y la Dra. Silvina María Pons, expertas en hemostasia y trombosis vinculadas a instituciones reconocidas como la Universidad Nacional de Rosario y la Universidad de Buenos Aires. Sus intervenciones permitieron acercar a los asistentes a perspectivas actualizadas sobre los desafíos fisiopatológicos y diagnósticos relacionados con la hemostasia y la trombosis.
Asimismo, el simposio contó con la participación de especialistas colombianas provenientes de instituciones como la Pontificia Universidad Javeriana, la Universidad de Antioquia, la Fundación Santa Fe de Bogotá, la Universidad Industrial de Santander y el Instituto Distrital de Ciencia, Biotecnología e Innovación en Salud, quienes compartieron conocimientos relacionados con hematopatología, citometría de flujo, genética molecular, secuenciación de nueva generación y diagnóstico hematológico integral.
La participación de los asistentes se destacó por su dinamismo e interacción constante durante las sesiones académicas, donde estudiantes y profesionales participaron activamente en espacios de preguntas, análisis y discusión con expertos nacionales e internacionales pertenecientes a redes científicas de alto prestigio.
Fotografía:David Villamil
Para los estudiantes del programa de Bacteriología y Laboratorio Clínico de la Universidad de Santander, este tipo de espacios representan una oportunidad para fortalecer competencias relacionadas con el pensamiento crítico, el análisis clínico, la investigación y la comunicación científica, especialmente en procesos de socialización y sustentación de proyectos académicos e investigativos.
Además de fortalecer conocimientos técnicos y científicos, el simposio promovió la construcción de redes de intercambio académico y profesional, permitiendo que estudiantes, profesores e investigadores compartieran experiencias y perspectivas sobre los retos actuales del laboratorio clínico y las ciencias de la salud.
Los organizadores destacaron que este encuentro continuará fortaleciéndose en futuras versiones, con el propósito de seguir consolidándose como un espacio de referencia para la actualización científica, el intercambio de conocimiento y la promoción de la investigación en el área de Bacteriología y Laboratorio Clínico.
Lo que comenzó como un video visto en TikTok terminó convirtiéndose en una oportunidad para representar a Colombia en una competencia mundial de innovación en París.
Angie Catherine Arias y Santiago Silva, estudiantes de cuarto semestre de Mercadeo y Publicidad de la Universidad de Santander (UDES), junto a Esteban Altube, estudiante de Gestión Empresarial de las Unidades Tecnológicas de Santander, UTS, clasificaron a la final global del concurso “L’Oréal Brandstorm”, luego de superar varias fases nacionales e internacionales frente a cerca de 686 equipos inscritos y más de 11.000 participantes.
Su propuesta, llamada “Luxe ID”, busca transformar la experiencia de compra de perfumes de lujo mediante un desarrollo tecnológico capaz de analizar variables físicas de cada usuario para recomendar fragancias compatibles con su piel.
Fotografía: Suministrada
“Nos enteramos principalmente por redes sociales. En TikTok había mucho contenido sobre el concurso y sobre la experiencia de participar. Santiago fue quien me envió un video y ahí empezamos a hablar de hacerlo”, recordó Angie Catherine Arias.
La competencia, organizada anualmente por L'Oréal, planteó este año el reto de diseñar “el futuro de las fragancias de lujo”.
Para participar, los estudiantes debían desarrollar una idea innovadora basada en tecnología y presentarla mediante tres diapositivas y un video de tres minutos. “Más allá del viaje a París, entendimos que era una oportunidad muy fuerte para crecer profesionalmente”, explicó Santiago Silva.
Desde el inicio, el grupo tuvo claro que no quería crear simplemente otro perfume o un accesorio decorativo." Queríamos resolver un problema real. Nos preguntamos qué necesitaba verdaderamente la gente cuando compra una fragancia”, comentó Silva.
La respuesta surgió de conversaciones cotidianas y experiencias personales relacionadas con la duración de los perfumes en la piel. “La mamá de alguno de nosotros comentó que muchas veces un perfume no dura igual en todas las personas y que eso dependía del pH. Ahí empezamos a investigar más”, relató Angie Arias.
Fotografía: Suministrada
A partir de ese punto, el equipo descubrió que factores como el pH, la temperatura corporal, el clima y la sudoración influyen directamente en el desempeño de una fragancia.
“Nos dimos cuenta de que uno puede comprar un perfume costoso y a los cinco minutos sentir que ya no huele. Entonces pensamos: ¿qué pasaría si existiera algo que analizara esas variables y dijera cuál perfume realmente hace match con tu piel?”, explicó Silva.
Con esa idea nació “Luxe ID”, un proyecto que permite analizar estas variables. “Queríamos crear una experiencia completa en tienda. La idea era que la persona pudiera conocer inmediatamente qué perfume le funciona mejor sin necesidad de probarlo durante días”, agregó Arias.
Tecnología inspirada en desarrollos reales
Durante la construcción del proyecto, los estudiantes investigaron tecnologías que ya existen dentro de L'Oréal.
Con base en ello, comenzaron a estructurar el funcionamiento técnico de “Luxe ID”, integrando sensores relacionados con temperatura y sudoración.
Fotografía: Suministrada
Inicialmente, la propuesta estaba pensada para conectar varias marcas de lujo de la compañía dentro de una misma aplicación. Sin embargo, durante las mentorías del concurso, expertos de L’Oréal les recomendaron ajustar la estrategia.
“El mentor nos explicó que las marcas compiten entre sí y que era mejor enfocarnos en una sola. También nos ayudó a entender que la tecnología podía escalarse a maquillaje y skincare”, señaló Arias.
El mentor que acompañó al equipo fue Ariel Cerrud, quien, según contaron los estudiantes, apostó desde el comienzo por su propuesta.
“Cuando tuvimos la primera mentoría nos dijo: ‘Yo los escogí a ustedes porque creo que pueden ganar’. Eso nos dio muchísima confianza”, recordó Silva.Todo en apenas dos semanas
Aunque el resultado final parece fruto de meses de preparación, el proyecto fue desarrollado en tiempo récord. “Empezamos el proceso el 10 de marzo y la primera entrega era el 24. Literalmente hicimos todo en 14 días”, contó Silva.
La convocatoria tenía dos fechas de inscripción: el 24 de marzo para quienes querían participar en la semifinal virtual y el 15 de abril para un cupo directo a la final nacional. El equipo decidió competir en la primera fase para aumentar sus posibilidades.
Fotografía: Suministrada
Durante ese periodo diseñaron las diapositivas, elaboraron prototipos digitales, estructuraron la idea de negocio y grabaron el video de presentación. La estrategia funcionó y el equipo avanzó a una semifinal virtual, donde debieron presentar el proyecto completamente en inglés frente a jurados internacionales.
“Allá entendimos que no bastaba con tener una buena idea. Había que defenderla estratégicamente”, explicó Silva.
Durante esa fase, los jurados cuestionaron aspectos relacionados con el funcionamiento comercial de la aplicación y la relación entre las marcas de lujo dentro de la plataforma.
“Hubo preguntas que nos asustaron muchísimo. Pensamos que ahí nos habían acabado”, recordó Arias entre risas.
Sin embargo, tras la deliberación, el equipo fue anunciado como uno de los cinco finalistas que viajarían a Bogotá.
La última fase en Colombia se realizó en Bogotá frente a estudiantes y graduados de universidades como La Sabana y la Javeriana.
“Cuando llegamos vimos gente con muchísima experiencia, algunos con maestrías, otros ya graduados. Nosotros nos sentíamos pequeños frente a ellos”, confesó Silva.
Para hacer posible su participación en esta etapa decisiva del concurso, la Universidad de Santander (UDES) brindó apoyo financiero para el traslado de los estudiantes a la ciudad de Bogotá, permitiéndoles avanzar y cumplir con cada una de las fases establecidas dentro de la competencia. Este respaldo institucional fue clave para que el equipo pudiera representar a la universidad en un escenario de alto nivel académico y competitivo.
De igual manera, desde el programa de Mercadeo y Publicidad se les otorgó flexibilidad académica en el desarrollo de sus cursos, garantizando que su participación en el certamen no afectara su rendimiento académico ni el cumplimiento de sus responsabilidades en las asignaturas matriculadas. Este acompañamiento permitió a los estudiantes mantener el equilibrio entre su formación profesional y su representación institucional durante el proceso.
Fotografía: Suministrada
Antes del viaje, los estudiantes construyeron un prototipo físico de su propuesta, utilizando impresión 3D y materiales similares al cuero. “Nos tocó mandar a imprimir las piezas de urgencia y terminarlas prácticamente a mano”, contó Arias.
El martes previo a la final fueron citados por L’Oréal para participar en actividades y mentorías en Bogotá. La presentación definitiva se realizó al día siguiente.
La exposición se desarrolló completamente en inglés y cada integrante asumió un rol específico dentro del pitch.
Angie Catherine Arias se encargó de la introducción emocional de la propuesta.
“Yo empezaba preguntando: ‘¿Alguna vez has tenido un Crush con alguien?’.
Desde ahí conectábamos la química del amor con la química entre la piel y el perfume”, explicó.
Esteban Altube asumió la parte técnica y financiera del proyecto, mientras Santiago Silva se encargó de los datos de negocio, recompra y proyecciones comerciales.
Sin embargo, en plena exposición ocurrió un hecho inesperado: se fue la energía.
“Se apagó la pantalla, el micrófono y todo. Nos dijeron que podíamos retomar o empezar desde cero y decidimos comenzar otra vez”, relató Silva.
Lejos de desestabilizarlos, el momento terminó fortaleciendo al equipo.
“Nos miramos y dijimos que no podíamos vernos derrotados. Incluso algunos jurados se rieron con nuestra reacción”, recordó Arias.
Tras casi 45 minutos de deliberación, los jueces finalmente anunciaron al equipo ganador. “Cuando dijeron ‘Luxe ID’, nosotros simplemente nos abrazamos. Fue un momento muy fuerte porque sabíamos todo lo que habíamos trabajado”, expresó Silva.
Fotografía: Suministrada
Ahora los tres estudiantes representarán al clúster andino —integrado por Colombia, Perú, Ecuador y Panamá— en la final mundial, donde competirán contra representantes de 46 mercados internacionales.
El equipo viajará a París el próximo 16 de junio. Allí participará en varias rondas eliminatorias que se realizarían entre el 18 y el 19 de junio.
La competencia iniciará con una fase tipo feria tecnológica, donde cada equipo presentará su proyecto ante jurados internacionales. Los mejores clasificarán a la gran final en escenario. “Ahora el objetivo es perfeccionar aún más la idea. Vamos a tener reuniones con líderes internacionales de L’Oréal para fortalecer el proyecto”, señaló Arias.
Fotografía: Suministrada
En caso de ganar la competencia mundial, los estudiantes obtendrán una pasantía internacional de tres meses desarrollando la propuesta junto a la compañía. “Más allá del premio, esto ya nos demostró que sí podemos competir a nivel internacional. Nunca pensamos llegar tan lejos”, concluyó Silva.
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