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La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) desarrolla una jornada de formación dirigida a estudiantes del programa de Administración Financiera de la Universidad de Santander (UDES), enfocado en la cultura de la contribución y la importancia de los impuestos en Colombia.
La actividad se realiza en articulación con la asignatura de Planeación Tributaria y forma parte de las actividades académicas lideradas por el Consultorio Empresarial del programa de Contaduría Pública, bajo la orientación de la profesora Carolina Martínez Herrera.
Este espacio busca integrar la formación teórica con la experiencia institucional, acercando a los estudiantes a la realidad del sistema tributario colombiano.
Durante las jornadas de capacitación, expertos abordan el tema “Cultura de la Contribución y la Importancia de los Impuestos en Colombia”, con el propósito de fortalecer una comprensión integral del sistema tributario y su impacto en el desarrollo económico y social del país.
Fotografía: Daniel Torrado
Los estudiantes no solo profundizan en los aspectos técnicos de la planeación tributaria, sino que también analizaron la dimensión ética y social del cumplimiento de las obligaciones fiscales.
La funcionaria Diana Carolina Figueroa Vásquez, en representación de la DIAN, explica que el papel que cumplen los impuestos en la financiación del gasto público, la inversión social y el funcionamiento del Estado.
Asimismo, resalta la necesidad de promover una cultura basada en la legalidad, la transparencia y el compromiso ciudadano como pilares para el fortalecimiento institucional.
Esta articulación entre la academia y la entidad gubernamental permite que los futuros profesionales conozcan de primera mano la normativa vigente, los principios del sistema tributario colombiano y las estrategias institucionales orientadas a fomentar la cultura tributaria.
Fotografía: Daniel Torrado
Con este tipo de iniciativas, la UDES confirma su apuesta por una formación integral, que combina el rigor técnico con la responsabilidad ética, y prepara a sus estudiantes para asumir con criterio y compromiso los retos del ámbito financiero y tributario en el país.
Con el objetivo de fortalecer la articulación académica y proyectar nuevos retos para el 2026, los programas de Ingeniería de Software e Ingeniería en Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial realizaron su reunión general semestral, consolidando un espacio clave de diálogo, planeación, participación estudiantil y la proyección estratégica de ambas carreras.
El encuentro fue liderado por el director del programa de Ingeniería de Software William Ardila Gómez, quien explicó que la jornada abordó temas clave como movilidad académica, permanencia estudiantil, procesos institucionales y oportunidades de crecimiento profesional.
“Esta reunión se realiza cada semestre y permite a los estudiantes profundizar en los procesos del programa, conocer sus representantes y participar activamente en la mejora continua”, señaló. 
Durante la jornada se anunció que el programa de Ingeniería de Software cumple 10 años en agosto de 2026, consolidándose como el programa más grande de la Facultad de Ingenierías y Tecnologías.
Asimismo, se socializaron los avances hacia la acreditación en alta calidad, un proceso que busca consolidar estándares de excelencia académica, innovación y mejora continua.

La reunión también reunió al programa de Ingeniería en Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial, dirigido por la profesora Nury Farelo Velázquez, quien destacó la importancia del trabajo articulado entre ambos programas.
“Buscamos apoyar el proceso académico de los estudiantes con información sobre investigación, extensión y proyectos de desarrollo tanto institucionales como empresariales, integrándolos como parte de su formación y trabajo de grado”, destacó.
Durante el encuentro se presentó oficialmente el nuevo semillero de investigación del programa de Ciencias de la Computación, el cual iniciará actividades el próximo semestre y trabajará de manera articulada con el semillero BIGATIC del programa de Ingeniería de Software. 
En la reunión se realizó la elección del representante estudiantil de los programas, promoviendo la participación activa y el liderazgo académico. Esta fue la primera reunión conjunta de ambos programas, lo que permitió que los estudiantes conocieran a los profesores que los acompañarán tanto en asignaturas de carrera como en electivas.
“Estamos construyendo comunidad académica en torno a la innovación, la investigación y la inteligencia artificial. Nuestro propósito es que los estudiantes encuentren aquí las herramientas para liderar los desafíos tecnológicos del país”, manifestó la directora Nury Farelo.
Veinticinco libros no se escriben por casualidad. Se escriben con disciplina, con dudas, con correcciones y, a veces, con rechazos. Walter Pardavé Livia, profesor titular de Ingeniería Ambiental y director científico del Instituto de Investigaciones Xerira de la Facultad de Ingenierías y Tecnologías de la Universidad de Santander, lo sabe bien.
A sus 26 años, sintió el impulso necesario de curiosidad para escribir. Fue así que su obra inicial: un problemario de razonamiento matemático vio la luz de una publicación que logró con las ‘uñas’, mientras cursaba su primera maestría en Ingeniería.
Lejos de ser la experiencia ideal, Pardavé se encontró con un escenario que no contempló: no hubo respaldo financiero para su publicación. “Se hizo autofinanciamiento. Elaboré el libro, busqué la editorial, pagué los ejemplares y los difundí de manera personal”, recuerda.
Fotografía: Juliana Peña
Sin embargo, la confianza en sí mismo y en su obra le permitió encontrar la editorial SIC, hoy vinculada a la Casa del Libro Total.
Allí comenzó una nueva etapa. Aunque seguía siendo un proceso de autoedición (pues debía costear los ejemplares), ya contaba con el respaldo de diagramadores y con acompañamiento en diseño, carátula, redacción y revisión.
Ese apoyo marcó una diferencia frente a su primera experiencia editorial y les dio mayor solidez a sus siguientes publicaciones. Pero el camino no fue lineal. Uno de sus manuscritos, titulado ‘Envases y Medio Ambiente’, fue rechazado por una universidad.
“Eso me impulsó”, afirma.
En lugar de abandonar el proyecto, viajó a Bogotá y presentó el material en varias editoriales hasta que fue aceptado por ‘Ecoe Ediciones’.
Esta casa editorial, no solo creyó en su talento sino, además, potenció sus obras, publicando tres libros más, entre ellos De las tres R a las diez R: estrategias ambientales, del que se imprimieron mil ejemplares que se agotaron rápidamente y comenzaron a distribuirse en 14 países.
La verdadera dimensión de su trabajo la entendió lejos de casa. En un congreso mundial de ingeniería en Kyoto, Japón, un profesor de la Universidad de Sevilla le dijo que uno de sus libros hacía parte de la bibliografía de su curso en España.
Fue la confirmación de que aquellas madrugadas de escritura habían cruzado fronteras.
Lo más sorprendente fue que este suceso no fue un hecho aislado. En Venezuela, un profesor le confesó que lo conocía desde hacía diez años a través de su libro ‘Reciclado Industrial de Metales’, mucho antes de estrechar su mano. En ese momento comprendió que un autor puede ser leído, citado y recordado incluso antes de ser presentado.
También ha visto sus textos en escenarios inesperados. En aeropuertos de México y Perú encontró ejemplares exhibidos en librerías.
En Lima, incluso, descubrió copias piratas vendidas a la entrada de la Universidad Nacional de Ingeniería. Aunque la situación no era la ideal, el mensaje era claro: los estudiantes lo estaban usando.
La circulación internacional se consolidó con editoriales que distribuyen en 14 países y, más recientemente, con plataformas digitales como Amazon.com, que comercializan sus libros en distintos idiomas.
Varias de sus publicaciones han sido editadas en inglés, francés, italiano, alemán y portugués, además del español.
Más allá de las regalías, Pardavé insiste en que el mayor reconocimiento es otro: saber que sus textos siguen generando consulta, conversación y, en algunos casos, nuevas publicaciones.
“Siempre vamos por más”, repite.
Fotografía: Juliana Peña
Para Pardavé, escribir no depende de tener tiempo libre. Durante años trabajó en jornadas de madrugada, entre las 2:00 a.m. y las 6:00 a.m., mientras su familia descansaba, él tomaba apuntes, revisaba sus notas y sus cuadernos de viaje.
Cada madrugada rindió sus frutos, por eso para este ‘maestro’ que no existe una receta única sobre cómo escribir un libro, pero sí una condición esencial: atreverse.
Sostiene que cada profesor o investigador tiene algo que divulgar, pero muchos se quedan en la intención porque esperan publicar únicamente grandes resultados de investigación.
Él propone otra ruta: convertir la enseñanza, las discusiones académicas, los viajes y las inquietudes personales en libros de divulgación.

“No hay un tiempo adecuado. Hay que plasmar la inquietud”, explica. Para él, las críticas son parte del proceso creativo y funcionan como alimento para mejorar.
En ese sentido, la exposición del 13 de abril será, en sus palabras, una forma de compartir ese recorrido y de dejar constancia de un proceso sostenido en el tiempo.
Esa noche, en la Casa del Libro Total, no solo estarán alineadas 25 portadas. Estará reunida la historia de un profesor que decidió que sus clases no terminaran en el aula y que cada experiencia, cada debate y cada tropiezo también podían convertirse en libro.
La Facultad de Ingenierías y Tecnologías, en articulación con el programa de Ingeniería Civil, desarrolla su gestión científica bajo la coordinación del investigador Diego Rafael Joya Cárdenas, quien orienta la planificación, el seguimiento y la evaluación de los procesos investigativos de la Facultad. De manera simultánea, integra el equipo técnico-administrativo del Instituto de Investigaciones XERIRA, donde coordina la ejecución y control de proyectos, así como la organización de líneas y grupos de investigación.

Diego Rafel Joya - José Antonio Delgado Monroy, Dir. programa Ingeniería Civil
Fotografía por: Edwin Solano
Diego Rafael Joya Cárdenas es Ingeniero Mecánico, Magíster en Ingeniería Mecánica y Doctor (PhD) en Biociencias con énfasis en Ingeniería de Materiales. Su formación académica se ha concentrado en el estudio de materiales, análisis de comportamiento mecánico, caracterización y evaluación de propiedades físicas, así como en aplicaciones tecnológicas derivadas de estos procesos. Esta base disciplinar ha orientado su trabajo hacia la investigación aplicada y el desarrollo de soluciones técnicas sustentadas en evidencia experimental.
A lo largo de su trayectoria ha participado en proyectos relacionados con ciencia e ingeniería de materiales, integrando metodologías de laboratorio, modelación y validación técnica. Su experiencia combina el trabajo académico con la estructuración de iniciativas que buscan conectar resultados de investigación con necesidades específicas del entorno productivo y tecnológico.
En la Facultad de Ingenierías y Tecnologías, la Coordinación de Investigación ha organizado procesos orientados a mejorar la planificación y el seguimiento de la actividad científica. Entre las acciones implementadas se encuentra la definición de planes de trabajo anuales, la consolidación de metas en producción académica y la creación de mecanismos internos de verificación de avances en proyectos y publicaciones.
También se ha estructurado un acompañamiento técnico a los grupos de investigación para la formulación de propuestas dirigidas a convocatorias internas y externas. Este apoyo incluye revisión metodológica, orientación en la construcción de presupuestos y verificación de requisitos formales, con el fin de fortalecer la calidad y coherencia de las postulaciones.
En relación con los semilleros estudiantiles, se han organizado procesos de registro, seguimiento y vinculación a proyectos activos. Esto ha permitido integrar estudiantes de pregrado, especialmente del programa de Ingeniería Civil, en actividades investigativas formales, incluyendo participación en eventos académicos, desarrollo de trabajos de grado articulados a líneas de investigación y producción de resultados académicos.
La coordinación también ha sistematizado la recopilación y reporte de productos de nuevo conocimiento, tales como artículos científicos, capítulos de libro, ponencias y desarrollos tecnológicos. Esta información se consolida para efectos de medición institucional y seguimiento de indicadores relacionados con investigación.
En el Instituto de Investigaciones XERIRA, las funciones se orientan a la organización técnica y administrativa de los proyectos adscritos, incluyendo control de cronogramas, verificación de entregables y articulación entre líneas de investigación. Las acciones desarrolladas se centran en estructurar procesos claros, garantizar trazabilidad documental y fortalecer la coherencia entre la planeación académica y la ejecución investigativa.

Diego Rafel Joya
Por: Edwin Solano
La Universidad de Santander (UDES) alcanzó el puesto 10 en Colombia entre las universidades evaluadas en la edición 2026 del SCImago Institutions Rankings (SIR), logrando por primera vez su ingreso al top 10 nacional y consolidando el mejor resultado en su historia institucional. El ascenso es significativo: en 2025 la universidad ocupaba el lugar 14 y este año escaló cuatro posiciones, en una medición que evalúa el desempeño científico de universidades, centros e institutos de investigación en el mundo.

Fuente: https://www.scimagoir.com/rankings.php?sector=Higher+educ.&country=COL
El vicerrector de investigaciones, César Augusto Serrano Novoa, explicó que el Ranking SCImago no mide una sola variable, sino que analiza múltiples dimensiones relacionadas con la calidad y el impacto de la investigación. “Es un sistema robusto que no se limita a contar publicaciones. Evalúa liderazgo científico, citación, visibilidad social e innovación, entre otras variables”, señaló.
El ranking está compuesto por tres grandes componentes:
En la medición exclusiva para universidades, la UDES no solo ingresó al Top 10, sino que en el componente específico de investigación ocupa el puesto 8 a nivel nacional, lo que evidencia la solidez de su producción científica. El avance no responde a un resultado aislado, sino a una tendencia sostenida de mejoramiento. En casi todos los 12 indicadores que componen el sistema de investigación del ranking, la Universidad mostró avances frente a años anteriores.
Entre los aspectos que impulsaron el ascenso se destacan:
“Cuando la posición en el ranking de una institución fluctúa constantemente es difícil hablar de un proceso estructural. Pero cuando el crecimiento se consolida como tendencia, eso refleja madurez en el sistema de aseguramiento de la calidad en investigación”, afirmó Serrano.
Uno de los grandes motores del posicionamiento ha sido el área de Ciencias de la Salud. En la medición por áreas del SCImago, la UDES ocupa el puesto 8 a nivel nacional en el área de medicina y el puesto 3 en el área específica de cardiología, lo que confirma la fortaleza de esta disciplina en la institución. La tradición de publicación en revistas especializadas, la consolidación de grupos de investigación y la articulación con redes científicas han permitido que esta área concentre una parte importante del impacto medido por el ranking.
No obstante, el reto institucional es lograr un crecimiento cada vez más equilibrado en todas las áreas del conocimiento para lo cual es importante diversificar los productos derivados de la investigación, no solo en productos de apropiación social e investigación-creación, sino también en la transferencia de resultados de nuevo conocimiento en productos de desarrollo tecnológico e innovación. En ingenierías, por ejemplo, los productos tienden a enfocarse en desarrollos tecnológicos, mientras que en ciencias sociales predominan procesos de apropiación social del conocimiento.
El posicionamiento en el SCImago tiene efectos directos en la reputación institucional y en la proyección internacional.
Estar bien ranqueado genera:
Además, impacta directamente a los estudiantes, ya que una universidad con investigación sólida fortalece los ambientes de aprendizaje y promueve la cultura investigativa desde la formación. La consolidación de semilleros de investigación ha permitido vincular cada vez más estudiantes a proyectos reales, integrándolos al trabajo científico que desarrollan los grupos institucionales.
El balance es ampliamente satisfactorio y la Universidad ha identificado espacios estratégicos para seguir potenciando su crecimiento. Uno de los frentes con mayor proyección es el fortalecimiento del acceso abierto a las publicaciones científicas.
Si bien se han dado pasos importantes en la consolidación de revistas institucionales con política open access y en el incremento de la visibilidad mediante repositorios y plataformas digitales, la meta ahora es profundizar y expandir esta cultura de acceso abierto.
De igual manera, el componente de innovación se presenta como una gran oportunidad de expansión y maduración, especialmente en lo relacionado con la transferencia tecnológica, el licenciamiento y el escalamiento de desarrollos hacia el sector productivo, ámbitos en los que la universidad proyecta un crecimiento sostenido y estratégico.
Este logro representa un salto importante en el posicionamiento institucional. Más que un desafío, abre una nueva etapa de consolidación en un entorno académico dinámico y exigente. Permanecer en el top 10 supondrá seguir fortaleciendo las capacidades ya instaladas en ciencia, tecnología e innovación, así como ampliar y afianzar redes internacionales, seguir formando y proyectando talento investigador, y consolidar los planes de mejoramiento continuo que robustecen el sistema de investigación e innovación de la universidad.
El ingreso al top 10 de las universidades reconocidas en el Ranking nacional de SCImago 2026 reconoce el avance sostenido en los indicadores de producción científica, el liderazgo en publicaciones y el impacto normalizado de la Universidad de Santander. La posición alcanzada responde a resultados verificables en citación, volumen de artículos en revistas de alto impacto y desempeño comparado frente a la media internacional.
Este posicionamiento incide directamente en la capacidad institucional para participar en convocatorias competitivas, establecer alianzas con grupos de investigación consolidados y ampliar su presencia en redes académicas nacionales e internacionales. Asimismo, fortalece la base técnica para proyectar nuevas metas en innovación, transferencia tecnológica y acceso abierto, en coherencia con los indicadores evaluados por el sistema de medición.
Fuente: https://www.scimagoir.com/rankings.php?sector=Higher+educ.&country=COL
Por: Edwin Solano
La Universidad de Santander participó en el Pleno Regional de Bienestar Universitario – Nodo Oriente 2026, realizado en Villavicencio, un espacio que reunió a las instituciones de educación superior de la región para coordinar acciones y proyectar el trabajo conjunto en bienestar durante el año.
La UDES estuvo representada por Silvia Suescún Garcés, directora de Bienestar Institucional, y Jhonny Camargo Monsalve, coordinador de deportes, quienes participaron en las diferentes jornadas de trabajo orientadas al fortalecimiento institucional y al bienestar integral de la comunidad universitaria.
Fotografía: Suministrada
Este encuentro, considerado el más relevante del Nodo Oriente para el inicio del año, tuvo como objetivo principal la articulación de las líneas de Deporte, Cultura, Desarrollo Humano y Gestión de Bienestar, bajo una visión común que promueve el impacto positivo y la sostenibilidad de los programas de bienestar en las instituciones de educación superior.
El Pleno contó con una agenda académica y experiencial que integró espacios de reflexión, planeación estratégica y trabajo colaborativo.
La agenda incluyó espacios académicos y de trabajo colaborativo. En Desarrollo Humano se desarrolló la sesión “Cuidado del cuidador”; en Deportes se presentó el nuevo sistema del deporte universitario en Colombia y se proyectaron eventos nacionales e internacionales como los FISU America Games; en Cultura se avanzó en la planeación de festivales regionales y nacionales liderados por ASCUN; y en Gestión se realizaron mesas de trabajo sobre medición de impacto y evaluación presupuestal.
En el encuentro participaron 24 universidades del Nodo Oriente, representadas por líderes de las áreas de bienestar de instituciones ubicadas en los departamentos de Boyacá, Norte de Santander, Santander, Meta y Casanare, fortaleciendo el trabajo en red y la cooperación interinstitucional.
Fotografía: Suministrada
Camargo, el coordinador de deportes fue el encargado de presentar el Informe de los Juegos Universitarios Nacionales, destacando que la Universidad de Santander, UDES, campus Bucaramanga lideró la organización del evento.
En este marco, se resaltó su rol como Coordinador Técnico Nacional de los XXXII Juegos Universitarios Nacionales ASCUN Santander 2025, responsabilidad que permitió aportar a la planeación, articulación y desarrollo técnico de esta importante cita del deporte universitario nacional, organizada por la ASCUN.
La participación de Bienestar Institucional en este Pleno reafirma el compromiso de la Universidad de Santander con la construcción de entornos universitarios saludables, incluyentes y articulados, así como con la mejora continua de sus estrategias de acompañamiento, bienestar y permanencia estudiantil de cara al año 2026.
El Bienestar es un camino que recorremos juntos.
La Universidad de Santander fue el escenario de presentación de un proyecto de energía eólica en el mar del sur de Chile, en el marco de la articulación de la agenda académica internacional. La socialización técnica, gestionada por el Instituto XERIRA y el Doctorado en Recursos Energéticos Renovables, marca el inicio de una cooperación con el Departamento de Ingeniería Naval de la Universidad Austral de Chile, con el objetivo de explorar la transferencia de conocimiento y la posible adaptación de esta tecnología al contexto colombiano.
Michael Mendoza Londoño, profesor de planta de la Universidad Austral, explicó que el proyecto parte de una evaluación comparativa entre la generación eólica en tierra y en mar. En Chile, la instalación de turbinas terrestres ha enfrentado restricciones asociadas al uso extensivo de suelo y a tensiones con comunidades locales, incluidos territorios mapuche. Además, los registros de velocidad y constancia del viento en superficie continental presentan variabilidad que limita la eficiencia en ciertas zonas. En contraste, los estudios meteorológicos muestran mayor estabilidad y potencia de viento en áreas marítimas del sur del país.
La propuesta se desarrolla en un contexto nacional que busca ampliar la matriz de energías renovables y reducir la dependencia de combustibles fósiles en sectores productivos estratégicos. Chile es el segundo exportador mundial de salmón, después de Noruega, y la industria acuícola demanda altos volúmenes de energía para sus centros de cultivo. De acuerdo con el profesor Mendoza, una de las metas es que la electricidad generada en plataformas marinas pueda abastecer instalaciones productivas y, en una fase posterior, contribuir a la producción de hidrógeno verde.
El proyecto cuenta con financiamiento público superior a 200 millones de pesos chilenos (alrededor de 200.000 dólares), adjudicados a través de FONDEF un instrumento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, quienes financian la investigación y desarrollo. La dirección técnica está a cargo del doctor Gonzalo Tampier, junto con un equipo del Instituto de Ingeniería Naval. También participan empresas interesadas en evaluar la viabilidad comercial de la energía generada.
Fotografías: Edwin Solano
Como primer resultado, el equipo diseñó y construyó una plataforma flotante a escala 1:3 equipada con una turbina de 100 kilovatios. La estructura, fabricada íntegramente en Chile, se encuentra instalada a menos de dos kilómetros de la costa, en una zona de fácil acceso para mantenimiento. Aunque no se considera aún un desarrollo offshore profundo, permite medir desempeño estructural, estabilidad ante corrientes y mareas, niveles de ruido y eficiencia de generación. Los datos recolectados serán la base para proyectar una plataforma a escala real y, posteriormente, evaluar la instalación de conjuntos de generación en mar.
Mendoza subrayó que las condiciones oceanográficas del sur de Chile difieren de las europeas, donde la energía eólica marina tiene mayor trayectoria. Factores como régimen de corrientes, salinidad, corrosión de materiales y dinámica de oleaje obligaron a desarrollar un diseño adaptado a la realidad local. Entre los riesgos identificados se encuentran posibles fallas de anclaje, deriva de la estructura, corrosión acelerada, afectaciones acústicas a fauna marina y eventuales contaminaciones derivadas de mantenimiento. La fase piloto busca cuantificar estos riesgos antes de cualquier expansión.
En el plano académico, el director técnico-científico del Instituto XERIRA de la Universidad de Santander, Walter Pardavé Livia, afirmó que las dos instituciones iniciaron la estructuración de un convenio de cooperación entre el Instituto de Ciencias Navales y Marítimas de la Universidad Austral y el centro de investigaciones colombiano. El acuerdo contempla la formulación de proyectos conjuntos y la participación del Doctorado en Recursos Energéticos Renovables de la universidad colombiana.
Según Pardavé, Colombia comparte con Chile la condición de país con litoral en el océano Pacífico y registra zonas con vientos favorables. Sin embargo, indicó que no existen aún pruebas experimentales que permitan determinar la viabilidad técnica de plataformas eólicas marinas en el contexto colombiano. La experiencia chilena serviría como punto de partida para estudios comparativos, modelaciones y eventuales ensayos piloto.
Desde la perspectiva ambiental, los investigadores reconocen que el desarrollo de infraestructura energética en mar implica retos asociados a la biodiversidad, particularmente en ecosistemas influenciados por la corriente de Humboldt. Las evaluaciones deberán considerar impacto acústico, interacción con fauna marina, integridad estructural y control de posibles contaminantes. La Universidad de Santander aportaría experiencia en monitoreo ambiental, medición de calidad de aire y evaluación de riesgos, líneas en las que ya adelanta investigaciones.
Este acercamiento con la Universidad Austral de Chile se enmarca en la estrategia de internacionalización académica de la Universidad de Santander, orientada a desarrollar investigación conjunta, movilidad profesoral y formulación de proyectos binacionales en energías renovables. La formalización del convenio permitirá establecer una ruta de trabajo compartida, intercambio de conocimiento técnico y participación coordinada en convocatorias internacionales, con énfasis en estudios sobre energía eólica marina y sostenibilidad ambiental.
Por: Edwin Solano
Los estudiantes de la cohorte XX de la Maestría en Gestión de Servicios de Salud iniciaron su proceso formativo en Bucaramanga, en un programa que cuenta con desarrollo académico en los campus de Cúcuta y Valledupar de la Universidad de Santander. Esta nueva cohorte se integra a una propuesta académica orientada a la formación de líderes capaces de fortalecer, transformar y optimizar la gestión de instituciones y servicios de salud en el nororiente colombiano.
Fotografía: Juliana Peña
En esta cohorte participan 19 profesionales de distintas disciplinas del sector salud, entre ellas Medicina, Enfermería, Instrumentación Quirúrgica y Odontología, así como Ingeniería Biomédica, Higiene y Seguridad Industrial y Mercadeo.
Desde sus trayectorias profesionales, los estudiantes avanzan en el fortalecimiento de competencias estratégicas, administrativas y gerenciales aplicadas a la gestión de los servicios de salud.
A lo largo del proceso formativo, los estudiantes desarrollan capacidades para el liderazgo en entornos complejos del sistema de salud, la toma de decisiones basada en evidencia, la optimización de recursos y procesos asistenciales, y la implementación de modelos de calidad y seguridad del paciente, con un enfoque ético y de responsabilidad social.
El inicio de esta cohorte XX se suma al fortalecimiento de la formación posgradual y reafirma el compromiso institucional con la excelencia académica y el desarrollo del talento humano que requiere el sector salud.
La Universidad de Santander felicita a los estudiantes que asumen este reto académico y les desea un proceso de aprendizaje riguroso, con impacto positivo en sus instituciones y comunidades.
Las lluvias intensas que se han registrado en distintas regiones del Colombia, durante las últimas semanas han generado un panorama complejo para miles de familias. Inundaciones, deslizamientos, pérdida de banca en vías secundarias y terciarias, afectaciones en viviendas rurales y urbanas, así como interrupciones en servicios públicos, se han convertido en una constante en varios departamentos.

Figura 1. Inundaciones en Colombia (vista satelital pública) – NASA Fuente: Visible Earth / NASA – imagen de dominio público
Más allá de la coyuntura climática, estos eventos impactan directamente la cotidianidad de los ciudadanos: comunidades aisladas por colapso de carreteras, instituciones educativas que suspenden clases, productores agropecuarios con cultivos anegados y viviendas con daños estructurales progresivos.
En muchos casos, la emergencia no solo compromete bienes materiales, sino también la estabilidad emocional y económica de las familias afectadas.
Desde el análisis técnico, parte de esta situación está asociada a la influencia del fenómeno de La Niña, que incrementa la frecuencia e intensidad de precipitaciones en amplias zonas del país.
Sin embargo, como explica el ingeniero Robinson Andrés Mancilla Estupiñán, coordinador de la Especialización en Geotecnia Ambiental de la Universidad de Santander (UDES), el problema no puede atribuirse únicamente al clima.
“Las lluvias actúan como detonante, pero el comportamiento del suelo es el que finalmente define si una vía colapsa, si una ladera falla o si una vivienda comienza a presentar asentamientos. Cuando el terreno se satura, aumentan las presiones internas del agua y disminuye la resistencia del suelo. Allí es donde se originan muchos de los daños que observamos”, señala.
En regiones andinas, la combinación de pendientes pronunciadas y suelos residuales meteorizados favorece la ocurrencia de movimientos en masa. En zonas planas y ribereñas, en cambio, predominan inundaciones, socavación y fallas por baja capacidad portante.
En el sur de Córdoba y particularmente en Montería, la problemática adquiere características específicas. Allí, gran parte del territorio se encuentra sobre depósitos aluviales asociados al río Sinú, compuestos por arcillas y limos de comportamiento compresible y con niveles freáticos relativamente altos.
A diferencia de las zonas andinas, donde los deslizamientos en ladera son el principal riesgo, en Montería y municipios cercanos el problema se manifiesta de otra manera. La saturación progresiva del terreno incrementa las presiones internas del agua en los poros del suelo, reduciendo su capacidad para soportar cargas. Esto impacta directamente viviendas, vías y redes de servicios públicos construidas sobre estratos blandos.

Figura 2. Inundaciones severas en Montería por crecientes del río Sinú Imagen tomada de la publicación de Notivisión Puerto Berrío en Facebook.
En este contexto, las lluvias prolongadas incrementan la saturación del suelo y reducen su capacidad para soportar cargas estructurales. Esto puede traducirse en:
Desde el punto de vista técnico, se identifican varios factores determinantes:
El ingeniero Mancilla señala que cuando las edificaciones se apoyan directamente sobre estos suelos sin soluciones adecuadas de cimentación, el terreno puede experimentar consolidaciones diferenciales que derivan en daños estructurales progresivos.
“Cada evento invernal nos recuerda que el suelo también es un sistema dinámico. Si no se comprende su comportamiento, cualquier intervención puede volverse vulnerable”, afirma el coordinador.
El especialista destaca que la solución no es improvisada ni uniforme; debe adaptarse a las condiciones del terreno. Entre las acciones prioritarias se encuentran:
“El desafío no es únicamente atender la emergencia actual, sino aprender de ella. La planificación territorial debe estar respaldada por estudios técnicos sólidos que integren suelo, agua y entorno ambiental”, concluye el coordinador de la Especialización en Geotecnia Ambiental de la Universidad de Santander (UDES).

Figura 3. Especialización en Geotecnia Ambiental - UDES. Fotografía: Robinson Andrés Mancilla Estupiñán.
Desde la Especialización en Geotecnia Ambiental de la UDES se promueve una formación orientada precisamente a comprender estas interacciones y a diseñar soluciones sostenibles que reduzcan el riesgo para las comunidades.
La temporada de lluvias evidencia que el territorio colombiano exige intervenciones responsables y fundamentadas. Entender el comportamiento del suelo no es un asunto exclusivamente académico: es una herramienta clave para proteger vidas, infraestructura y desarrollo regional.
El programa de Tecnología en Comunicación Gráfica en la Universidad de Santander (UDES) realizó el pasado 19 de febrero, una jornada de inducción dirigida a todos sus estudiantes, con el propósito de socializar lineamientos institucionales, normativas vigentes y aspectos curriculares fundamentales para su proceso formativo.
En el espacio también se presentaron los profesores que hacen parte del programa, fortaleciendo el vínculo con los estudiantes desde el inicio del semestre.
Durante el encuentro se abordaron componentes clave de la estructura curricular, los procesos académicos internos y los requisitos pendientes, permitiendo a los estudiantes comprender con mayor claridad las dinámicas del programa y asumir su formación con mayor responsabilidad.
Foto: Daniel Torrado
“La jornada de inducción reafirma el compromiso del programa de Tecnología en Comunicación Gráfica con una formación integral, que combina el rigor académico con el desarrollo creativo y la proyección profesional de sus estudiantes” manifestó la profesora Leslie Angarita.
Asimismo, se presentaron oportunidades de continuidad hacia programas profesionales una vez finalizado el ciclo tecnológico, fortaleciendo la proyección académica desde etapas tempranas. En este sentido, estos espacios resultan fundamentales para alinear expectativas y metas académicas desde el inicio del semestre.
Foto: Daniel Torrado
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el desarrollo de un reto creativo enfocado en la construcción de la mascota oficial del programa o cualquier otro personaje representativo.
Esta actividad integradora promovió la participación activa de los estudiantes de los diferentes cursos, quienes trabajaron en equipo bajo la orientación de los profesores, consolidando propuestas que reflejan la identidad y los valores del programa.
Sobre este componente, se señaló que “la construcción de identidad no se impone, se crea desde la participación. Por eso quisimos que los estudiantes fueran protagonistas en este proceso creativo, fortaleciendo su sentido de pertenencia y trabajo colaborativo”.
Foto: Daniel Torrado
Esta jornada de inducción permitió potenciar competencias como la conceptualización gráfica, la argumentación de ideas, la creatividad aplicada y el trabajo en equipo, articulando el componente académico con una experiencia práctica significativa, generándose un espacio de diálogo e integración entre estudiantes y profesores, fortaleciendo la comunidad académica.
Por: Shirly Núnez
Universidad de Santander UDES. Vigilada Mineducación.
Resolución otorgada por el Ministerio de Educación Nacional: No. 6216 del 22 de diciembre de 2005 / Personería Jurídica 810 de 12/03/96.
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